
Poco más queda por decir: un puñado de semihumanos de ultraizquierda rodean, derriban y golpean salvajemente a un hombre blanco por eso; por ser blanco. De forma muy científica, todos patean con saña la cabeza de la víctima, de forma repetida, impulsándose y saltando sobre el cráneo de una persona que yace en el suelo, inmóvil, totalmente incapaz de defenderse.
Perros negros
Con un comportamiento que tiene todo para considerarse animal, y nada para considerarse humano, estos simios machacan una y otra vez la cabeza de la víctima, hasta que por fin la policía es capaz de formar un círculo a su alrededor, incapaz de algo más que proteger a un hombre que ya no tiene esperanza alguna de recuperación: la violencia de los golpes, y las tremendas convulsiones que agitan el cuerpo del caído nos muestran, sin lugar a dudas, daños cerebrales masivos, seguramente rotura de cráneo y sin…
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